top of page

¡Bienvenido a casa, cachorro!

  • Foto del escritor: Psic. Alejandra Carballo
    Psic. Alejandra Carballo
  • 18 abr 2018
  • 7 min de lectura

¡Llegó ese momento tan esperado! La familia tiene un nuevo integrante y ¡Todos están muy emocionados por su llegada!...


Camino a mi nuevo hogar

Esa bolita de pelos con 4 patitas correlonas y nariz de gomita, los tiene cautivados con su ternura; con todo ese amor que emana de sus ojos cada vez que te mira y su colita que te demuestra la felicidad por ser parte de tu manada, para él, ¡La mejor de todo el mundo!


Sin importar la edad de tu peludo, ya sea un cachorrito, un atlético perro adulto o en sus bellos años dorados, incluso si no conoces su edad porque lo rescataste de la calle (la mejor decisión que pudiste tomar, ¡Mis respetos para ti!) Es importante saber cómo darle la mejor bienvenida para que ésta primera experiencia entre ustedes sea lo más positiva para todos.


En ésta ocasión me gustaría compartir contigo cuáles son las cosas, espacios y actividades que necesitará tu peludo, ya que él estará aprendiendo de su entorno todo el tiempo ¡desde el primer día que llegue a casa! y debes tener en cuenta que lo que le permitas desde el inicio, marcará la pauta de su comportamiento de ahora en adelante.


Lo más importante es que le transmitas tu ENERGÍA TRANQUILA, CALMADA Y ASERTIVA para que él reaccione de la misma manera. Recuerda que nuestros perros son como un espejo de nuestras emociones. Si te sientes estresado actuarás de forma estresada, transmitiendo a tu perro esa energía mediante tu lenguaje corporal y él se comportará de manera ansiosa. En cambio, si tu actitud es positiva, alegre y relajada, tu peludo se sentirá acogido y aprenderá de ti a disfrutar tanto de la convivencia en familia como de los momentos a solas sin sentirse nervioso por ello.


¿Y qué necesito para recibirlo en casa? Aquí te aconsejo lo más importante:

a) Elige el lugar donde va a hacer sus necesidades... Pipi y popo


Salí a hacer pis...

Primero que nada, debo decirte que el proceso para enseñar a tu peludo a "ir al baño" es bastante similar al entrenamiento de control de esfínteres de un bebé (así que si tienes hijos, ¡ya estás del otro lado!). Lo que más necesitarás es ser observador, tener paciencia, constancia y tiempo para ayudarle a lograrlo. Debes designar horarios fijos para darle de comer y de ésta manera tendrá horarios fijos para hacer sus necesidades -Crear hábitos- (Profundizo en éste tema en otro artículo del blog).


Yo te recomiendo que para "el baño de tu perro" elijas un sitio que sea muy accesible para él y fácil de limpiar para ti (como el cuarto de lavado, dejar abierta la puerta al jardín, la zotehuela, etc). Recuerda que éste lugar no es para que dejes ahí a tu peludo todo el tiempo, ya que si lo haces, se convertirá en un lugar aburrido y desagradable para él, al cuál no querrá acudir porque lo verá como un sitio de aislamiento o castigo.


Lo ideal es que te anticipes y lleves a tu peludo a éste sitio en momentos determinados del día como: al terminar de de comer, al despertarse de una siesta, luego de jugar. Con los cachorros es recomendable llevarlos a ese lugar cada dos o tres horas aproximadamente. Debes llevar a tu peludo al lugar indicado y dejarlo unos 5-10 minutos, sin demasiados distractores. Si hace pipi o popo allí, lo premiarás con palabras muy emocionantes como "muy bien", caricias o alguna golosina.


Después de un tiempo, podrás observar que "tiene ganas de hacer" porque se pone a olfatear el piso dando vueltas o bien se distrae de lo que está haciendo para olfatear el piso o los muebles -si es un macho adulto que ya levanta la pata para orinar- y en ese momento debes llevarlo "al baño". Poco a poco aprenderá a ir solito, pero es importante que tenga acceso libre a ese lugar en todo momento.


También puedes sacar a tu peludo a la calle a hacer sus necesidades en horarios determinados cuando ya tenga la edad adecuada (siempre acompañado por alguien y con correa para evitar accidentes). Recuerda que los cachorros no deben salir a la calle hasta que el veterinario lo autorice, ya que son susceptibles a contraer cualquier enfermedad por la fragilidad de su sistema inmunológico. No olvides llevar contigo bolsitas para recoger sus desechos.


En caso de que tu peludo haga sus necesidades donde no debe porque no llegó a tiempo a su lugar, no tienes que regañarlo. Recuerda que está aprendiendo y en ocasiones tendrá sus accidentes. Los cachorros logran controlar sus esfínteres hasta los 4-5 meses de edad y los perros adultos necesitan acostumbrarse a que existe un lugar especial para hacer pipi y popo (en la naturaleza, los animales hacen en el lugar donde sientan ganas).

Si lo regañas, tu peludo no va a entender que ha hecho mal sólo se dará cuenta que estás molesto y tratará de huir. Por ello simplemente tienes que apartarlo de ahi, llevarlo al sitio correcto (donde debe haber el aroma de sus desechos anteriores) y debes limpiar bien el lugar inadecuado donde lo haya hecho eliminando todo residuo de olor con vinagre o algún producto especial.



b) El lugar de descanso: Su camita.


¡Amo mi camita!

La cama de tu peludo debe ser confortable, para que pueda dormir y relajarse cómodamente. Te recomiendo elegir un sitio cálido y muy tranquilo para situar su camita, puede ser en tu misma habitación o en otro lado aislado de ruidos y de temperaturas extremas.


Recuerda que tu cachorro puede sentirse solo y triste por la noche porque extrañe a su mamá y hermanitos. Si es adulto, puede que extrañe su entorno anterior. Por eso, yo te recomiendo que duerma acompañado. Puedes añadir a su cama cojines, peluches y mantas para hacer más agradable el espacio para dormir; Si es cachorro, puedes colocar un reloj con segundero debajo de una cobija para que simule el sonido del corazón de su mamá.


Recuerda que si vas a permitir que tu cachorro duerma en tu cama desde el primer momento, será una conducta que el te pedirá repetir durante el resto de su vida.


c) Su sitio para comer: el comedero y el bebedero


¡Hora de comer!

Estos objetos siempre deben estar en el mismo lugar para que tu peludo pueda localizarlos cuando los necesite y se habitúe al lugar de su alimentación. No te recomiendo que haya comederos y bebederos por toda la casa, ya que tu peludo debe aprender que existe un sitio para cada actividad.


Es fundamental que tu peludo tenga agua fresca y limpia en todo momento para evitar que sufra un golpe de calor o problemas de estreñimiento. Su comida debe ser específica para su edad pues está preparada con todos los nutrientes que debe recibir. Además, recuerda que existen alimentos específicos para perros de talla grande o para perros pequeños, ya que tienen diferentes niveles de actividad así como procesos de digestión variables.


Para crear buenos hábitos de alimentación desde un principio, te recomiendo darle de comer a tu cachorro tres veces al día (cada 8 horas aprox) y si es adulto dos veces al día (cada 12 horas aprox). Recuerda revisar la ración correcta al reverso del empaque del alimento, de acuerdo a su edad y talla.

Evita dejar el alimento todo el día a su disposición, ya que si come todo el día como pollito, hará del baño todo el día de igual manera. Lo más recomendable es dejar el alimento 15 minutos y después de eso retirar el plato de comida, haya terminado o no, y volver a alimentarlo hasta la siguiente ocasión. De ésta manera, tu peludo aprenderá que debe terminar su alimento en el momento que se lo proporcionas y así su digestión será mejor.


d) ¡Hora de divertirse! Sus juguetes.


Con mi pelota favorita

Como todo bebé o niño, ¡los cachorros aman los juguetes! ya que se encuentran en una etapa de conocer el mundo y todo les llama la atención, todo les da curiosidad y... todo lo quieren morder porque les están saliendo los dientes.


Los perros adultos también necesitan mantenerse entretenidos con juguetes para evitar el aburrimiento, ya que un perro aburrido comenzará a buscar algo con que entretenerse como morder los muebles, puertas y paredes, autopartes, rascar, hacer hoyos en el pasto, ladrar sin control, escapar de casa, etc.


Todos los juguetes de tu peludo deben ser específicos para su edad. Algunos juguetes sirven como mordederas para aliviar la comezón de los dientes o para calmar la ansiedad, otros pueden ser peluches que se conviertan en sus compañeros de aventuras, o juguetes con sonido que emocionan sobretodo a los perros con instinto de caza, pelotas, frizbees, juguetes que retan su inteligencia... ¡Existe una gran variedad con diferentes propósitos!


Procura no dejar a su alcance todos sus juguetes todo el tiempo para eviyar que se fastidie de ellos o pierda el interés, es mucho mejor dejarle uno o dos diferentes cada día e irlos rolando para que le causen novedad y sean mucho más entretenidos para tu peludo.


Recuerda que para que los juguetes resulten más atractivos y divertidos para tu peludo, debes primero presentárselos jugando directamente con él, ya que si se lo entregas simplemente, dejará de ser interesante después de un tiempo.


e) Y lo más importante... ¡Su educación!


Somos bien portados

Tu peludo necesita aprender de ti reglas, límites y lineamientos así como una rutina de actividades que le proporcione estabilidad desde el primer momento que llega a casa. Recuerda que todo lo que le permitas hacer desde el primer día, será algo que tu peludo repetirá constantemente y se convertirá en un aprendizaje.


Es muy importante que, junto con toda tu familia, establezcan los límites y reglas que deberá seguir tu peludo en todo momento, ya que si existen diferencias o si a veces se le permiten unas cosas y a veces no, tu peludo se confundirá y no sabrá cuál es la manera correcta de comportarse.


También debes enseñarlo a socializar desde que llega a casa para evitar que cuando se enfrente a diferentes personas, situaciones u otros perros se sienta atemorizado posteriormente.



La llegada de un peludo a nuestro hogar siempre es motivo de alegría, ellos nos entregan lo mejor de sí mismos incondicionalmente durante toda su vida, que va de los 10 a los 18 años dependiendo de la raza, tamaño y cuidados que le brindemos. ¡Nosotros tenemos tanto que aprender de ellos!


Me gustaría leer qué te pareció éste artículo,

si tienes alguna duda o comentario no dudes en contactarte conmigo.

¡Estoy para ayudarte!


Psic. Ale Carballo.

PsicoCan México.

Wsp. 55 1342 3709

psicocanmexico@gmail.com

 
 
 

Comentarios


© 2017. PsicoCan México. Todos los derechos reservados.

bottom of page